vineri

mea culpa

de esperarte sin esperarte de imaginarte a veces a imagen y semejanza de los dioses de prohibirme el trato con la divinidad de saberme en el fondo triste sin remedio de no tener casa de nacer niño y crecer sólo para huir de la censura de no tener claro sino que no hay más que lo que hay cojera anímica hartazgo humano desorientación falta de luz horizonte incierto urdimbre del desencanto rosario de ausencias minutos huecos soñadores que no soportan la realidad al despertarse de no encontrar modo de que aceptemos la ruina de una vez aceptemos de una buena vez la ruina y empecemos a mirar hacia adelante y sobre todo de preferir morirme antes de volver a vivir entre paredes aunque se vistan de tapices aunque encierren algo que merezca la pena llamarse hogar aunque quepan dos que se amen...